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Lo peor para los derechos humanos son las excepciones”, destaca Esteban Beltrán, director de la sección española de Amnistía Internacional (AI). En los últimos años la prohibición de la tortura se ha levantado excepcionalmente para interrogar a presuntos líderes terroristas. La libertad de circulación se ha restringido temporalmente durante cumbres del G-8 susceptibles de numerosas protestas sociales. El derecho a defenderse ante un tribunal ha quedado anulado por tiempo indefinido para los “combatientes ilegales” retenidos en Guantánamo… “Cuando juntas todas las excepciones se convierten en regla y se produce el recorte de libertades actual”, subraya Beltrán. En el incisivo libro Derechos torcidos (Debate) el director de AI reflexiona a título personal sobre las violaciones más flagrantes de derechos humanos actuales.

 

 

“Tenemos que buscar al Pinochet de la pobreza”

 

Estebán Beltran. Director de Amnistía Internacional. Pide que no compremos seguridad “como animal de compañía”.

 

Si el terrorismo no es la mayor amenaza mundial, tal y como ha repetido EEUU una y otra vez ¿cuál es?

El terrorismo es una amenaza real, pero la principal amenaza de EEUU es el propio EEUU. A pesar de que el terrorismo ha sido percibido como la mayor amenaza del mundo y que todo se ha sido articulado alrededor de ello, como Guantánamo, las detenciones secretas, la carrera de armamento, al final, la guerra contra el terrorismo no nos ha dado más seguridad y nos ha restringido libertad, así que tenemos lo peor de los dos mundos. Ahora hay una posibilidad real de cambio, pero dependerá de que la gente no vuelva a comprar seguridad como animal de compañía.

 

El nuevo director de la CIA, Leon Panetta, tampoco descarta la tortura en casos extremos.

Sí, pero rechaza la tortura, algo que no hizo su predecesor. Hay que esperar, pero teniendo claro que la tortura no se puede justificar nunca. Si alguien admite que ha habido torturas, debería ser detenido, pero esto no ocurre, es lo sorprendente, muestra la impunidad de todo el proceso.

 

¿Cuáles deben ser las prioridades de Obama?

Tiene que investigar lo que ha ocurrido en los últimos ocho años, porque no puede quedar en la impunidad.

 

¿Quienes deberían ser los primeros en sentarse en el banquillo de los acusados?

Hay dos tipos de violaciones de derechos humanos cometidas en estos años. De las que todo el mundo habla son centros de detención de presos, Guantánamo, recorte de libertades. EEUU se está convirtiendo en una demodura, en una democracia que tiene en su interior el germen de la dictadura. También Venezuela, o Reino Unido, donde el ministro del Interior ahora puede decidir mantener a alguien en arresto domiciliario de por vida. Pero está habiendo otras violaciones de derechos humanos de las que nadie habla.

 

¿Cuáles?

El derecho a la salud, a la educación, a tener una vivienda son derechos que también se han deteriorado, lo que demuestra que es mentira que crecimiento económico significa disminución de la pobreza. Debemos llevar la pobreza al ámbito de los derechos humanos y encontrar a los responsables. Igual que en el siglo XIX se toleraba la esclavitud, pero a nadie se le ocurría apadrinar a un esclavo sino combatir la esclavitud, nadie debería apadrinar un pobre, sino combatir la pobreza.

 

¿Cómo?

Desde la abolición legal. Hay que llevar la pobreza a las constituciones y a los códigos penales para que así todas las leyes que se aprueben tengan que ir destinadas a abolirla.

 

¿El derecho a la alimentación incluido por algunos países latinoamericanos en sus constituciones es un primer paso en esa dirección?

Sí. También hay que fijarse en Suráfrica. Los enfermos de sida no tenían acceso a los retrovirales porque eran demasiado caros, pero el Tribunal Supremo exigió al Gobierno que le trajese las cuentas del Estado si decía que no tenía dinero y le obligó a producirlos a un precio inferior. ¿Y por qué? Porque el derecho a la salud está en la Constitución surafricana. Cuando alguien te tortura, tú tienes dónde acudir, pero si violan tu derecho de la vivienda o a la salud, dónde vas? La justicia internacional era un sueño, parecía imposible, pero todo cambió cuando Pinochet se despertó en Londres por orden de un juez español y fue detenido por crímenes cometidos en Chile. Ahora necesitamos encontrar al Pinochet de la pobreza.

 

¿Quién es ese Pinochet?

Hay que identificar a los autores de políticas que conscientemente violan los derechos humanos. Por ejemplo, el sátrapa de Zimbabue [Robert Mugabe] que usa los cereales para reprimir a la oposición, o los líderes israelíes que han dado permiso para demoler más de 6.000 viviendas palestinas desde el año 2000. ¿A nadie le extraña que haya mil millones de personas que pasan hambre a diario pero nunca nadie haya comparecido ante la Justicia por ello? A mí sí.

 

Fuente: Público

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