Pensar en el bien de todos como un objetivo que incluya y fortalezca el bien propio y no como un impedimento que lo recorte y obstaculice. En el fondo no había otra postura posible para conseguir que cerca de dos centenares de países llegasen a un consenso y firmasen un acuerdo, justo, ambicioso y vinculante, para frenar la grave amenaza que supone el cambio climático. Una amenaza que a pesar de estar poniendo en apuros a unos más que otros a día de hoy, no cabe duda de que nos afecta a todos por igual, se quiera o no se quiera ver.

Los cientos de políticos y delegados encargados de certificar el mencionado acuerdo en Copenhague tenían dos semanas para lograr dar un gran paso adelante en nombre de toda la humanidad, pero tanto las negociaciones precedentes como las evidencias de las tercas y egoístas resistencias por parte de algunos de los actores más influyentes, no hacían presagiar nada bueno. Al final, y a pesar de los tragicómicos intentos desesperados de última hora para maquillar una incapacidad vergonzosa, nada de milagros; se ha confirmado la gran decepción que ya se intuía: el clima y el planeta siguen en grave peligro, el margen de reacción se acorta aún más, y mientras tanto, los que más podían hacer para evitarlo, nuestros tristes mandatarios, permanecen igual de inconscientes y pendientes sólo de preservar enajenadamente sus propios intereses.  Al menos, después de esto, ya nadie podrá volver a confiar en sus palabras, y quizás, Copenhague pueda suponer un punto de inflexión para que la sociedad civil se decida, de una vez por todas, a movilizarse masivamente y a hacerse oír enérgicamente y de verdad, en todos los rincones del globo, para que las cosas no sigan más como hasta ahora. Los acuerdos unánimes que los movimientos sociales han conseguido en la cumbre paralela del Klimaforum, en contraposición a los desencuentros y míseros regateos de la reunión oficial, van en esa dirección…

Más información y análisis del resultado final de la cumbre:

“Planeta Tierra, tenemos un problema: sin rumbo y hundiéndonos” (Crónica de Alba Sud)

“Nos hace falta un buen acuerdo, no cualquier acuerdo” / CAT (Nota de prensa ODG)

“Perdida la oportunidad histórica para evitar un caos climático” (Greenpeace)

“La Cumbre del Clima aprueba en medio de una gran polémica un acuerdo de mínimos” · “Dos años para un paso atrás” · “Un pacto bajo mínimos” · “Y en la calle, la sociedad civil” (El País)

Mientras intento contener y canalizar la impotencia que bulle en mi interior, ha venido a mi cabeza el discurso atribuido en su día al jefe indio Noah Seattle en respuesta a la actitud del “hombre blanco” que un siglo y medio atrás amenazaba sus tierras. Sus palabras no se comprendieron entonces y muchos siguen sin comprenderlas ahora, pero la verdad que escondían sigue hoy, a modo de sorprendente profecía, más vigente que nunca. El piel roja critica el desprecio del hombre blanco por la Madre Tierra y augura nuestro final si persiste en su actitud… (Lee y escucha el discurso en El Blog Alternativo)

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