“…Atraídos por la comodidad, por una supuesta variedad de género y por el precio –sobre todo por el precio– el 82% de las compras de alimentos en nuestro país las realizamos en las grandes superficies. Pero cuando llegamos al cajero del súper con nuestra compra, ¿sabemos el precio real que hemos pagado por todo lo que llevamos en el carro? Me dirán que sí, que sólo se trata de revisar el ticket. Pues miren –nos falta información– hay más gastos que no aparecen, como si estuvieran escritos en tinta invisible. Desvelémoslos…” (Sigue leyendo el artículo de Gustavo Duch)

Información relacionada: “El ultimátum evolutivo”,  excelente corto de animación sobre el “homo consumus”

Anuncios