En una semana, el país se paralizará para volver a vibrar con el gran clásico del fútbol español. Curiosamente, el mismo día empezará otro evento que, a pesar de su gran significación (importante de verdad), pasará sin duda mucho más inadvertido… Estamos hablando de la nueva Cumbre sobre el Cambio Climático (29/11-10/12), oficialmente bautizada como: “Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-16)”; un nombre sonoro para una cita que está pasando casi desapercibida en comparación con el revuelo que produjo la del año pasado en Copenhague.

Kioto 1997, Bali 2007, Copenhague 2009… y ahora Cancún 2010. Han pasado 13 años desde el famoso Protocolo de Kioto, sin embargo, seguimos emitiendo niveles de C02 perjudiciales, ya no sólo para el Clima, sino también para el ser humano. Durante estos años se han acelerado los procesos de deshielo en todo el planeta, ha aumentado el nivel del mar, han empezado a recrudecerse los fenómenos climáticos, como huracanes, tormentas (recordemos la Ciclogénesis Explosiva del pasado Febrero), han desaparecido silenciosamente varias especies y lo más importante, miles de familias se han visto afectadas por las consecuencias climáticas. Las sequías, inundaciones, temperaturas extremas… no son conceptos aislados, tienen nombre propio y detrás esconden familias golpeadas por las inclemencias del tiempo: Pakistán, Sahel son sólo algunas de las zonas en las que las ONG han tenido que socorrer a la población por causas climáticas… (Fuente: Inspiraction)

Sigue a partir del 29/11 la actualidad de la Cumbre en el Blog de Inspiraction

¿Qué puede aportar Cancún?

La Crisis de Copenhague fue criticada como un fracaso: No se establecieron sanciones por la generación de dióxido de carbono, punto clave para aplicar una política viable de reducciones. Los Gobiernos se quedan en buenas palabras y deseos, las empresas se suben al carro de la moda verde y plagan sus anuncios de palabras como “eco-eficiente” “verde”, “sostenible”…pero los productos que comercializan siguen siendo igual de contaminantes que siempre.

En estos 13 años los únicos cambios reales han partido de la población, una ciudadanía cada vez más concienciada, capaz de organizarse y de expresar sus críticas a gobiernos y marcas que siguen produciendo aparatos contaminantes.

Las expectativas para Cancún son limitadas, por no decir nulas. Obama no ha conseguido sacar una legislación sobre los derechos de emisión de carbono, mientras que China y EEUU siguen sin ponerse de acuerdo sobre cómo limitar sus emisiones y se niegan junto con India a firmar el Protocolo de Kioto.

Sin embargo, aún no hay que perder del todo la esperanza… Pero para ello es necesario volver a hacer ruido y que se oiga bien alto la voz de una ciudadanía cada vez más concienciada. Empieza por un pequeño gesto firmando la siguiente petición de Justicia Climática; un simple click en el ratón, pero un gran apoyo para el clima.

Más información:

Web COP-16 Cancún

“Estoy caliente”, el recado de Greenpeace al Gobierno español

“Pesimismo ante la Cumbre de Cancún”

“De Copenhague a Cancún: El cambio climático ya no parece urgente”

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