El movimiento del 15-M irá encontrando sus propias vías hasta hacerse torrente conforme la situación se haga crítica 

El movimiento de indignados surgido en el 2011 en España, Europa y Estados Unidos es una bocanada de aire fresco en un mundo que huele a podrido. Plantearon en redes sociales y en acampadas lo que muchos piensan: que la crisis la crearon bancos y gobiernos y la sufre la gente, que los políticos sólo se representan a sí mismos, que los medios de comunicación están condicionados y que no hay vías para que la protesta social se traduzca en verdaderos cambios porque en la política está todo atado y bien atado para que sigan pagando los de siempre y cobrando los de siempre. Por eso durante meses decenas de miles de personas participaron en asambleas y manifestaciones y por eso la mayoría de la ciudadanía (hasta el 73% en España) compartió sus críticas…

Sigue leyendo el artículo de Manuel Castells (La Vanguardia)

Info relacionada:  15-M 

Crisi: Informació i recursos per passar a l’acció (Canal Solidari)

 

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