“Donde hay luz, debe haber sombra, y donde hay sombra debe haber luz. No existe sombra sin luz ni luz sin sombra.” Carl Jung

Algunos dicen que la puerta hacia una nueva era se está abriendo. Que serán tiempos en los que aquéllos que hayan buscado la paz y tengan amor en sus corazones tendrán el camino despejado. Será su momento. Y aquellos que no escuchen la voz de su alma se encontrarán en una gran confusión. Algunos dicen: “Ven con nosotros, éste es el momento esperado, un momento de unidad” y cobran bastante dinero por eso. Reconozco que soy crítico con todo lo que escucho, me encuentro a mí mismo rechazando toda la atención dada a un período de tiempo específico y me pregunto por qué.

Es un momento extraordinario. Es grandioso estar vivo, vivir cada día encontrando de nuevo el entusiasmo. Quizá otra palabra sería intensidad. Sin embargo, parece que fundamentalmente seguimos esperando que alguien nos dé la señal de lo que debemos pensar y creer. Es como si estuviera esperando la llegada del salvador y que las puertas se abran ante mí, pero él o ella nunca vendrá y esas puertas no se abrirán para mí, al menos hasta que yo mismo no acepte el reto de vivir mi propia vida…

Estoy de acuerdo contigo, con todos aquellos que gritan a los cielos, como hago yo, que el verdadero amor es el único refugio y la única creencia. Estoy firmemente convencido de que sólo a través de una vida comprometida con no apartarse del amor universal podremos vivir en paz. Paz para ti y paz para todos.

Por lo tanto te pregunto, ¿por qué esperas a que alguien te diga que está bien para continuar soñando determinadas cosas? ¿Qué hace al mañana diferente del hoy? ¿También estás atrapado alterando el tiempo para satisfacer tus propios fines? Lo que sucede entonces, es que todos tendemos a añadir cosas a nuestro concepto del tiempo, para ajustarlo a nuestros propósitos. Podríamos convencernos a nosotros mismos de que lo que hemos vivido ha tenido un significado especial. Muy frecuentemente, nuestra versión de lo que ha sucedido puede ser completamente diferente de la visión que tiene el otro. Esto se convierte en nuestra verdad, sostiene nuestra cordura y muy a menudo crea conflicto.

Nuevamente la verdadera pregunta es: ¿Por qué el mañana será diferente del hoy? No puedo escuchar a fatalistas ni a profetas. Quizás ellos sean simplemente fuerzas opuestas, tan comunes y tan necesarias para la existencia del universo, como la luz y la sombra. Pero a quién debo juzgar por bueno o malo. Eso también es simplemente un concepto que he adoptado como propio. Me encuentro a mí mismo apartado de cualquier creencia que dependa de lo que yo piense, me vista o haga mi práctica espiritual de una manera determinada. En este momento es muy restrictivo para mí, como una ropa que ya no te queda. ¿Crees que si tu estructura de creencias es diferente a la mía serás maldecido y condenado a un destino menos deseado que el mío si te niegas a despertar? ¿Acaso es éste el gran plan para la humanidad? No puedo aceptarlo. Es sólo la religión alzando su cabeza una vez más, profetas soltando globos llenos de aire caliente a los cielos para que mires hacia arriba y no hacia abajo donde están tus pies, donde estás parado ahora mismo.

Dharti Hai, Akash Hai, Guru Ram Das Hai. Los sonidos resuenan como verdaderos – lo que está arriba está abajo. A veces las nubes se forman en el cielo y a veces están también ahí en tu corazón. Las palabras hablan literalmente de que lo que está aquí está allá. Todas tus esperanzas y aspiraciones están para ser encontradas en algún lugar de tu corazón. Sólo escucha, acerca tu oreja y trata de oír el ritmo constante de este preciso instante. No hace falta ir lejos en los vuelos de la mente. Quédate donde estás y escucha. Como suelen decir, lo que pase, pasará. Pero tú y yo podemos afectar lo que pase mañana no huyendo del hoy. De esto estoy seguro.

Tal vez la sombra esté siempre con nosotros. Las dudas y los miedos no parecen querer dejarnos tranquilos. Así que abracemos las sombras abiertamente, creyendo más en la luz, la energía y la esperanza que podemos crear con cada respiración, con cada latido. Es la aceptación de mi alma y mi existencia lo que me sostiene y me eleva. No hacerlo me mantiene buscando. Se trata de decirme a mí mismo: “Soy complejo, no tan fácil de definir o clasificar, no unidimensional, más bien multidimensional”.

Es la cualidad de ser multidimensional lo que le añade riqueza de textura y contexto a mi carácter. Soy la luz en la sombra y la sombra en la luz. No puedo escapar de ese hecho y ya no deseo hacerlo. Porque incluso en la sombra, veo la luz reflejando la profundidad de lo que soy. El maestro dijo: “Las sombras que veo son sólo luces indicándome que estoy avanzando o mostrándome dónde he estado, así que permite que mi carácter refleje mi humanidad –mis virtudes, mis fallos y mi resolución de darte lo mejor de lo que soy”.

Artículo de Hargobind Singh

www.hargobindsingh.com

Fuente: Ahora Yoga

 

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