Podría ser una habitual conversación del vermut en una mañana de domingo en Viladecans, Sant Boi o El Prat. «Carles, lo que pasa es que tú siempre estás en contra de cualquier progreso. Recuerdo perfectamente cuando hace unos años cuestionabas la ampliación del Aeropuerto del Prat de Barcelona; todo el año pasado te lo pasaste en campañas y acciones contra la llegada de Eurovegas a la zona del Parque Agrario y; ahora que nos hablan de un gran complejo de tiendas de ropa outlet, también lo criticas. ¿Cómo crees que saldremos de esta crisis? Eres un tiquismiquis y un cabezota. ¿Cómo quieres que crezca nuestra economía?»

Pero no es que Carles sea tozudo, el verdadero mantra insoportable es repetir y repetir este tipo de pregunta convertida en dogma de fe. Lo que mantiene firme a Carles en sus convicciones, y a muchas personas como él, es impugnar la pregunta en sí misma.

Ciertamente, pienso, nos equivocamos cuando dedicamos tantos esfuerzos a debatir cuál es la mejor fórmula, o la menos mala, para que las cifras económicas repunten. La nueva propuesta de un gran Outlet en Viladecans, es un buen ejemplo para entender qué el error se comete ya desde la casilla de salida, pues una economía de crecimiento perpetuo, además de físicamente imposible en un Planeta limitado, es nefasta.

Sigue leyendo (Gustavo Duch, Diari Ara)

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