De no haber muerto cerca de 400 personas, el señor David Mayor sería considerado un valiente emprendedor dispuesto a generar puestos de trabajo en un lugar tan exótico como Bangladesh. De no ser por la catástrofe del pasado jueves, el día a día de las obreras que pasan entre 10 y 12 horas diarias, 6 días a la semana, cerradas ante una máquina de coser no sería noticia. Parece que cada país, cada realidad, tiene un umbral de muertes a partir de los cuales puede ser noticia en nuestros medios de comunicación.

Las empresas internacionales que se han visto involucradas con el derrumbamiento del edificio “Rana Plaza”, ya sea porque se han encontrado etiquetas sus entre los escombros, como es el caso de El Corte Inglés, Benetton o Mango, ya sea porque figuraban como clientes a la página web de alguna de las fábricas siniestradas, como Wal-Mart, Carrefour o C&A, se aprestan a poner en marcha sus mecanismos de Responsabilidad Social […] No son accidentes. Son consecuencias de un sistema de producción basado en la explotación de la miseria… (Sigue leyendo el artículo de Albert Sales, de la Campaña Ropa Limpia)

Más información:

“L’alt cost de la roba barata: Albert Sales, portaveu campanya Roba Neta” (3/24)

“El derrumbe que desnuda a la industria de la ropa” (Terra/BBC)

Comunicado Campaña Ropa Limpia / Firmas para presionar a las marcas / Campaña Avaaz: “Ropa sin remordimientos”

Aumentan a más de 600 los muertos en el derrumbe de Bangladesh (Efe)

“Telares en las mazmorras” / “El precio social de la ropa” (El País)

“Bangladesh y la explotación de los trabajadores” (Sin Permiso)

Info relacionada:

“El trabajo esclavo sigue de moda”

“Los derechos laborales no están de moda”

“Sobre la responsabilidad social corporativa”

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